En 1966, de manera verdaderamente profética, Philip Rieff publicó su libro "The Triumph of the Therapeutic: Uses of Faith after Freud". La obra se cierra con esta conclusión-lamento (traducción mía):
La sensación de bienestar se ha convertido en el fin, en lugar de ser un subproducto de la búsqueda de un fin comunitario superior.Es decir, el bienestar, entendido psicológicamente, se ha constituido como el verdadero objetivo de la vida humana. Rieff señala que esto ha provocado un cambio fundamental en nuestra cultura: Bajo esta perspectiva, centrada en el sentimiento individual, carece de sentido la esperanza.
Han pasado casi 60 años de la publicación del libro de Rieff, y su tesis no puede sino confirmarse plenamente. Occidente vive una crisis de salud mental sin precedentes. Nuestras modernas tecnologías de la comunicación (las llamadas redes sociales) han sido un factor amplificador, más que la causa, de esta situación. La causa, como certeramente diagnosticó Rieff, está en la progresiva falta de sentido vital del hombre moderno, en su profunda desesperanza.
Es innegable que hoy triunfa lo terapéutico. En las librerías el número de libros de auto-ayuda supera con creces al de los religiosos o al de los dedicados a las ciencias (no ocultas). Es necesario "sentirse bien". Como sea. Hasta leyendo, si no hay más remedio...
Incluso las universidades católicas, supuestos "faros de sentido", en contacto directo con los jóvenes, caen fácilmente presas de esta mundanización terapéutica.
Son imágenes captadas en la Universidad San Pablo-CEU de Madrid.