13/9/26

La muerte nunca es natural

La muerte nunca es natural. La muerte, junto con el dolor y el sufrimiento, no tenían cabida en nuestra naturaleza original. El engaño de Satán, y el consiguiente pecado original del hombre, introdujeron la muerte en la realidad del hombre. La muerte es, por tanto, una "enfermedad ontológica" del hombre para la que Cristo, con su Resurrección, es cura, es restauración de la plenitud del ser. 

En este sentido, la fantasía transhumanista, en su fútil lucha con la muerte, no es sino mera perpetuadora de "muertos vivientes".