Iba a llegar el salvador y nadie advertía nada. El mundo seguía como de costumbre, en la indiferencia más completa. Sólo María sabe; y José, que ha sido advertido por el ángel. El mundo está en la oscuridad: Cristo está en el seno de María. Estamos en Adviento, en la espera.
Francisco Fernández Carvajal: "Hablar con Dios: Adviento, Navidad, Epifanía", 1986.
Es imposible no conmoverse ante el hecho de que habitamos un planeta que ha sido visitado por Dios, de manera casi imperceptible, silenciosa, redefiniendo el concepto de humildad, de sencillez. Así viene también hoy, cada día, y hasta la parusía, a cada corazón humano dispuesto a recibirle.